viernes, 12 de marzo de 2010

El Artista hoy.

El Arte existe desde tiempos inmemoriales. Por lo menos desde cuando el antecesor del hombre comenzó a decorar el interior de sus cuevas con siluetas pintadas a modo de palmas de mano y escenas de caza. No hay duda, somos creadores de un concepto que aúna sensibilidad y mensaje (los dos pilares básicos de la creación artística). De lo que sí hay dudas y un gran debate histórico, es de la posición social que ocupa el artista en el devenir de la Historia. En realidad el artista-autor es fruto de su tiempo, de la época que le toca vivir. Pero el arte evoluciona y su posición se recoloca paulatinamente. ¿Qué lugar social ocupa el Artista hoy en día?.

Si nos fijamos en el materialismo a ultranza que nos rige actualmente, sólo veremos al artista-autor como un fabricante de obras que tiene que vender. Sin embargo eso es sólo la punta del iceberg. Hay muchos matices que escapan a esa clasificación. Por ejemplo: ¿qué posición ocupa el artista amateur?, ¿debe el profesional perder libertad personal creativa para poder vivir de lo que hace?, ¿qué papel juegan las galerías de Arte?...

Recientemente estuve de visita por las ferias artísticas de ARCO y ArtMadrid. Mi presencia respondía a criterios de trabajo, que como se puede intuir, versaban sobre mi última obra fotográfica. Como esperaba, la visita fue infructuosa. Pero lo que más me llamó la atención fue el hermetismo de este sector social artístico. O dicho de otra manera, una desconexión completa con la realidad. Como más de una persona me comentó, las ferias están para vender, por tanto la gente que allí se encuentra uno, son solo vendedores o compradores. La galería artística se convierte en una simple tienda de arte. Sin embargo, ¿no debería ser el galerista el que descubra, impulse, discrimine el ARTE de las Bellas Artes (volvemos a David Hume)?. Es una gran responsabilidad para el galerista ético y moral cumplir su función pues sabe que hay muy buenos artistas pero no todos valen, no todos se pueden vender; por lo menos, para los clientes que maneja esa galería. Tristemente entonces volvemos a las reglas del mercado que recolocan al artista-creador en un mero fabricante.

Esta visión es sectorial, y como todos sabemos falsa. El Arte es un motor de cambio, una percepción distinta de la realidad que le rodea. Quizás hoy no haya vanguardias devastadoras, pero desde luego hay artistas por todas partes, que realmente hacen obra que debería aparecer en los libros de texto y que sin embargo se morirán sin verse reconocidos simplemente por falta de suerte o de compradores (ambos términos hoy en día son lo mismo).

A su vez vivimos en Occidente una época confusa que mezcla globalización y nuevas tecnologías. Esto enriquece la cultura y además alimenta al Artista para que experimente constantemente. No sé si esto le aleja más o no de la masa en general que diría nuestro Ortega y Gasset. Pero lo cierto es que desde las vanguardias de principios del siglo XX, si uno no recibe una cultura adecuada, la comprensión de la obra artística actual tiende a convertirse en una entelequia. No creo que a las personas que conforman el intrincado conglomerado del mundo artístico les interese esto. Por lo menos no más que vender. De lo contrario, estaríamos ante la muerte del artista que desde luego no ha ocurrido. Porque sencillamente, la figura del Artista es necesaria. Siempre hay algo que decir, e importa el cómo decirlo, importa la sensibilidad que ponemos en la obra… Importa que nos vean y nos entiendan para que conecten con nosotros, pues la obra artística es comunicación en estado puro.

Por tanto, creo que se puede vender, ser un fabricante de obras para su venta, pero sin dejar de ser un creativo concienciado con lo que se hace. También es cierto que hoy en día hay muchos artistas y eso satura el mercado y agota el espíritu de los galeristas que se transforman en una criba constante. Ardua tarea pero igual de humana que cualquier otra, pues el artista es un ser humano.

Por todo esto, y a pesar del mercado actual de la vida, los pilares de la creación artística no deben verse vilipendiados ni adulterados. La fidelidad a sí mismo es el motor del creador. Habrá desde luego artistas advenedizos que les mueva el lucro, la fama y los placeres. Pero afortunadamente no debería influir en la carrera de la obra de cada uno. Yo por lo menos, no me preocupo ni siquiera de los concursos de fotografía que no gano (y son unos cuantos), mientras veo a compañeros conocidos míos que literalmente “copan” las victorias hasta la saciedad. Ese, no obstante, sería otro debate.

ARCO a pesar de todo me pareció una gran feria de Arte. Y con profesionales invitados muy cualificados por ser realmente personas que saben y manejan los hilos del mundo artístico. A su vez hay tres ferias más en Madrid dignas de ser vistas al igual que otras de España. Porque realmente lo que se exhibe y se vende es la vanguardia que el día de mañana aparecerá en los libros de texto de los colegios. En definitiva, cultura y Arte, con un precio de venta al público, es cierto, pero fabricados con la materia de los sueños y la ilusión de un creador artístico.


video


Nota bene: vídeo sobre la edición de ARCO de 2010 por Trinidad Loren (www.elmundodetrinity.com)


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